Cuando identificamos un problema de este tipo, lo más importante y el paso previo a cualquier actuación, es identificar si estamos o no frente a una transexualidad. Existen otras trastornos de identidad de género que no siempre son transexualidad y por lo tanto antes de dar ningún paso en falso es importante sentar un diagnóstico claro emitido por un profesional competente, psiquiatra o psicólogo de transexualidad.
La transexualidad, una vez establecida, puede ser masculina o femenina y en este sentido hablamos de mujer transexual, como aquella persona que teniendo unos genitales externos masculinos, se siente mujer y en el otro sentido, hablamos de hombre transexual como aquella persona que teniendo unos genitales externos femeninos, se siente hombre.
Antes de iniciar la hormonación y de por supuesto iniciar cualquier actuación quirúrgica, debemos de hacer diferentes pruebas para descartar estados intersexuales diferentes a la transexualidad y también debemos de determinar perfiles lipídicos y de función hepática que podrían verse alterados por la hormonación.
Siempre recomendamos que sea la hormonación. Así lo dicen los protocolos de Benjamin, y aunque tienen ya unos años y probablemente precisen una actualización, son los que se aceptan actualmente. En cualquier caso es recomendable que se produzcan en el cuerpo, las modificaciones que producen las hormonas antes de plantearse una opción con cirugía. Facilita la predicción del resultado final.
Por otro lado la aparición del vello torácico en hombres transexuales ayuda a dar una forma definitiva al tórax masculino.
En la mujer transexual, por el contrario, es recomendable para realizar el cambio de los genitales externos, es decir, para realizar la vaginoplastia, eliminar el vello púbico con láser cuando esto es posible ya que parte de la piel con vello, se va a utilizar para realizar la vagina por lo que de no eliminar el vello antes de la intervención podría después crecer en zonas no deseadas.
No, no es imprescindible. Existen personas que no toleran la hormonación o ésta no es recomendable por los efectos secundarios que han tenido con su utilización y no por esto las rechazamos para cirugía.